La tecnología, por sí sola, no es innovación educativa. Conectarse online para sustituir una clase presencial por una a distancia -como ocurrió durante la pandemia- no es sinónimo de innovación. Necesitas nuevos métodos de aprendizaje y modelos pedagógicos que den respuesta a las habilidades del siglo XXI.
El uso de un ipad – o un móvil- sin más, no significa que la destreza con la que un niño maneja este recurso tenga relación directa con un aprendizaje significativo. La educación del siglo XXI requiere que la tecnología y la innovación pedagógica vayan de la mano y estén bien integradas en el aula. Para conseguirlo, la preparación continua de los centros y sus docentes es fundamental.
Aprendizajes significativos
El alumnado de hoy está acostumbrado a una hiperestimulación en su día a día y esto implica un cambio radical en su forma de aprender. Conseguir su participación y atención conlleva un salto cualitativo en la forma de enseñar.
Ya no se trata de adquirir conocimientos memorizándolos sin más, sino que el alumno debe aprender a construir nuevos conocimientos a partir de lo adquirido con anterioridad. De ahí que la metodología de enseñanza-aprendizaje requiera de nuevas fórmulas, mucho más activas por parte del profesorado y el alumnado.
Los modelos de aprendizaje basado en problemas (ABP), aula invertida (flipped classroom), aprendizaje colaborativo, aprendizaje basado en retos (ABR), gamificación… entre otros, son formas de desarrollar habilidades diversas que están muy ligadas a las competencias del siglo XXI.
En el caso del aprendizaje colaborativo,por ejemplo, se fomenta el trabajo en grupo, se incentiva el intercambio de opinión, la expresión y defensa de posturas propias, la gestión emocional o la búsqueda de soluciones. Y si nos vamos a un modelo de aprendizaje basado en problemas, estaremos trabajando otras habilidades como la búsqueda, selección, evaluación, análisis e interpretación de la información, entre otras.
Y aquí es donde la mejora constante de los centros y sus docentes entra en juego.
Formación de los profesores: la competencia digital docente
Saber integrar el aula pantallas digitales, ipads, ordenadores portátiles o asignaturas de robótica y programación sin caer en un aprendizaje pasivo, requiere que el docente también esté más formado y adaptado a las nuevas tecnologías. Entre otras cuestiones, porque el uso responsable de tecnología es una de las habilidades clave que deberemos dominar todos como sociedad.
En el caso del sistema educativo, la competencia digital es una de las competencias clave recogidas en la LOMLOE, y esto implica que el docente también necesita la adquisición de esas competencias digitales para poder utilizarlas de forma efectiva en el aula. De ahí que existan certificaciones para acreditar el nivel de competencias digitales del docente. Pero, ¿cuál de todas estas certificaciones son válidas?
El Instituto Nacional de Tecnologías del Aprendizaje y de Formación del profesorado (INTEF) y las comunidades autónomas, adaptaron el Marco de Competencias Digitales para los educadores (DigcompEdu) que propuso la Comisión Europea y elaboró un documento de referencia (Marco Común de Competencia Digital Docente o MRCCD), para definir las competencias que necesita desarrollar el profesorado del siglo XXI para la integración y uso seguro y eficaz de las tecnologías digitales. Es un marco que regula la certificación, acreditación y reconocimiento de la Competencia Digital Docente en todo el territorio nacional y existen convocatorias de exámenes por niveles para acreditar esos conocimientos.
Formación de los centros: Plan Digital del Centro
Pero si el futuro pasa por una transformación digital, los centros educativos -junto con los docentes- son los primeros que deben responder a esta mejora. Así lo reconoce como objetivo Esto la Unión Europea en su Plan de Acción de Educación Digital (2021-2027).
En España, este plan queda reflejado en el apartado 1, del artículo 121 de la LOMLOE (Ley Orgániza 3/2020 de 29 de diciembre), donde se establace que el proyecto educativo recogerá asimismo la estrategia digital del centro, de acuerdo con lo establecido en el artículo 111 bis.5.
Según el Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado (INTEF), esta estrategia debe contextualizarse a las características de cada centro a través del diseño de un Plan Digital de Centro.
Este plan que tendrá que elaborar cada centro será un documento que formará parte del proyecto educativo, el proyecto de dirección y la programación general del Aula, y servirá para guiar en el uso de la tecnología ( dispositivos empleados, plataformas, herramientas digitales, etc.) en el proceso de enseñanza y aprendizaje.
Para el diseño del Plan Digital cada comunidad autónoma ha elaborado documentos de apoyo, tomando como referencia el Marco Europeo para Organizaciones Digitalmente Competentes (DigCompOrg), y, utilizando la herramienta digital de autodiagnóstico (SELFIE) de la Comisión Europea para ayudar a los centros y los docentes a detectar sul nivel de competencia digital.
Como veis, no se trata de tener recursos tecnológicos en el aula y seguir haciendo lo mismo. Implica una adaptación muy profunda y una exigencia grande en el sector educativo. Si revisas la LOMLOE verás que en cada etapa, los alumnos están adquiriendo un nivel de competencias digitales. Al resto de ciudadanos, se nos exigirá, también, habilidades digitales para mejorar nuestra empleabilidad (recuerda que existe ya plataforma europea de habilidades digitales y empleo). Mientras en el caso de los docentes, la acreditación de sus habilidades pasan por exámenes de certificación recogidas en el marco de referencia de la competencia digital docente.
La innovación y la tecnología requiere de una sólida formación porque implica toda una visión nueva en la forma de enseñanza-aprendizaje.
Si quieres saber más, te recomiendo estas lecturas:
- Plan de Acción de la educación digital (2021-2027)
- Marco Europeo para las Organizaciones Digitalmente Competentes
- LOMLOE
- Marco Común de la Competencia Digital Docente
- Marco Europeo de la Competencia Digital para los educadores


